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Conocimiento
y poder
Christina von Furstenberg, Jefa de la Sección
de Política y Cooperación en Ciencias Sociales; División de Ciencias
Sociales, Investigación y Políticas, UNESCO, París.
as
relaciones entre conocimiento y poder son sinuosas y problemáticas.
Un considerable número de investigaciones se financia con el propósito
de sostener visiones o decisiones preexistentes. Sin embargo,
se carece de estudios de calidad sobre el estado de la cuestión
en el lugar y el momento en el que más necesidad se tiene. Como
el ritmo de la innovación técnica es mucho más rápido que el tiempo
con el que los legisladores y los responsables políticos pueden
responder a los efectos del cambio, la integración de las nuevas
ideas en la formulación de las políticas y su ejecución consecutiva
exigen enormes esfuerzos de mediación.
La
mediación se sitúa, justamente, en el centro mismo del mandato
de los organismos de las Naciones Unidas. Como palanca intelectual
del sistema de las Naciones Unidas, la UNESCO siempre ha desempeñado
un papel importante en las ciencias sociales. En efecto, ella
ofrece un foro abierto a todos los actores interesados y trabaja
sintetizando lo mejor de la producción de las diversas redes internacionales,
regionales, nacionales y locales.
Los
políticos responsables de la toma de decisiones no pueden prescindir
del beneficio de una investigación en ciencias sociales pertinente,
transdiciplinaria y capaz -por su metodología- de dar cuenta de
las tendencias locales y globales, de responder a las cuestiones
de la investigación fundamental y de proponer resultados claros,
adecuadamente difundidos y aplicables. Es en esta perspectiva
que se concibió el programa MOST (Management of Social Transformation
- Gestión de las Transformaciones Sociales) en el seno de la UNESCO
a comienzos de la década de los noventa. El estudio de las transformaciones
sociales se puede considerar como una crítica del enfoque tradicional
del desarrollo. Así, el MOST ha tratado de generar un nuevo marco
teórico y nuevas maneras de comprender las cuestiones sociopolíticas
contemporáneas emergentes, las dinámicas que las subtienden y
las identidades que las acompañan.
En
su segunda fase (2004-2009), el programa MOST está enteramente
dedicado a la transmisión de conocimientos pertinentes para los
actores políticos en ejercicio y emergentes. Los usuarios de la
investigación en ciencias sociales, tales como los representantes
de los gobiernos, las municipalidades y las ONG deben ser incorporados
de manera estrecha y estructurada en las redes del MOST, y trabajar
con los investigadores desde el inicio. Se lanzan coaliciones
internacionales dentro y entre diferentes campos de investigación,
acciones de defensa y de ayuda para la toma de decisiones a fin
de sostener el desarrollo de una cultura política basada en la
pericia a nivel nacional, regional e internacional.
Este
número del Courrier de la planète (CdP) es el resultado de una
de estas alianzas. Su contribución en términos de contenido hace
hincapié en la potencia del análisis científico, del estudio de
las representaciones y los comportamientos sociales, de las normas
y los valores culturales, de las dinámicas institucionales, de
los procesos económicos y de las relaciones entre lo social y
la naturaleza en el gran panorama del desarrollo, tal como se
lo ha conceptualizado durante estos últimos cincuenta años.
Su
contribución en términos de dinámicas esclarece e induce procesos
susceptibles de alimentar la formulación de políticas y debates
públicos: defensa, mediación, resolución de conflictos, ejercicio
político, seminarios de discusión, evaluación participativa, grupos
de destinatarios, etc. Este número es uno de los documentos de
referencia para el Foro Internacional sobre "El nexo entre ciencia
social y política", coorganizado por el Sector de Ciencias Sociales
de la UNESCO mediante su programa MOST, en cooperación con la
República de Argentina, en Buenos Aires, del 5 al 9 de septiembre
de 2005 (léase abajo). El foro está destinado a diferentes categorías
de usuarios que son invitados a desarrollar conjuntamente métodos
para lograr la participación y hacer un uso más amplio y sistemático
de la investigación en ciencias sociales en la definición de políticas.
Al
crear nuevos espacios públicos, más allá de las limitaciones tecnológicas
y revitalizando las viejas formas democráticas, la sociedad se
reinventa decisivamente. Las ciencias sociales deben responder
a este desafío y ayudar a las sociedades a generar, absorber y
ejecutar procesos de innovación. Las ciencias sociales deben convertirse
en parte integrante del proceso de innovación social desde su
instauración y contribuir a un verdadero proyecto de definición
de "otra modernidad".
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FORO INTERNATIONAL SOBRE EL NEXO
ENTRE CIENCIA SOCIAL Y POLITICA
5-9 de septiembre de 2005 Buenos Aires (Argentina)
Afrontar
los desafíos de
las transformaciones sociales
La primera sociedad verdaderamente mundial de
la historia humana afronta desafíos importantes que ponen
en cuestión su carácter, su potencial democrático e incluso
su supervivencia. Estos desafíos son mundiales, porque las
dinámicas que los portan son ampliamente compartidas: urbanización,
cambios demográficos y tecnológicos o transformaciones del
medio ambiente inducidas por el hombre. La denasificación
de los intercambios mundiales influye sobre los procesos
locales más específicos.
En el momento en que se revelan necesarias
mayores capacidades de acción, enfrentamos la falta de conocimientos
sobre estos desafíos y nuestra incapacidad para responderles.
La urbanización masiva aparece como un fenómeno incontrolable,
que escapa a todo proceso colectivo reflexionado. La educación
de masas ha aportado la alfabetización a la población mundial,
pero las nuevas tecnologías y los nuevos modos de aprendizaje
demandan repensar su naturaleza. El desarrollo de un régimen
cada vez más coherente de regulaciones jurídicas internacionales
ha conseguido ganar la adhesión de numerosos estados nuevos
que han logrado su independencia durante estos últimos cincuenta
años. Este cambio ha minado las concepciones tradicionales
de la soberanía, sin ofrecer una estructura estatal alternativa.
A menudo observamos de manera fatalista que la creciente
riqueza mundial produce procesos de desarrollo desigual,
como si careciéramos de conocimientos para comprender las
razones y de capacidades para operar un cambio.
Una
ciencia social
rigurosa y utilizable
En estos y otros
campos, lo que está en juego en las políticas es inseparable
de lo que está en juego en las ciencias sociales. Sólo un
análisis riguroso de las dinámicas sociales puede ofrecer
a los políticos responsables de la toma de decisiones y
a los representantes de la sociedad civil los instrumentos
que muestran por qué reformas bien intencionadas pueden
fracasar, cuáles pueden ser los efectos de las acciones
propuestas o, incluso, cómo lograr mejor objetivos socialmente
deseables. Sin este trabajo riguroso, el terreno está abierto
a los prejuicios, los dogmas y las opciones simplistas que
pueden agravar los problemas que supuestamente deben resolver.
El hecho de que se siga ignorando
en la toma de decisiones políticas importantes lo que una
ciencia rigurosa y pertinente puede aportar es imputable
menos al fracaso de los científicos o de los políticos responsables
de la toma de decisiones que a la inadecuación de las relaciones
entre ellos. Los especialistas en ciencias sociales y los
políticos plantean inevitablemente cuestiones diferentes,
operan con escalas de tiempo diversas y son juzgados con
criterios distintos. Sin embargo, forman parte de la misma
sociedad. El conocimiento indagado por las ciencias sociales
es precisamente el que necesita el hombre político para
ser eficaz y dar cuenta democráticamente de su acción.
Por consiguiente, se trata de colmar
la brecha entre las ciencias sociales y la política, de
hacer que los intereses de los políticos sean inteligibles
para las ciencias sociales y de retranscribir los conocimientos
producidos por ellas en términos políticos.
Un
marco institucional
innovador
El Foro Internacional sobre "El nexo entre ciencia social
y política" abre precisamente un nuevo espacio para este
ejercicio de traducción. Su comité directivo internacional
reúne a representantes de instituciones y redes de profesionales
de las ciencias sociales, proveedores de fondos nacionales
e internacionales, así como ONG interesadas. Si bien no
es un foro de tipo académico, no por eso deja de tener un
nivel de excelencia, pues se propone reunir a representantes
de las ciencias sociales y el mundo político para buscar
un lenguaje y términos de compromiso comunes
El Foro comprenderá sesiones plenarias
con ponentes de alto nivel, seminarios temáticos que reúnen
a expertos internacionales, talleres animados por investigadores,
militantes y políticos responsables de la toma de decisiones
que hayan respondido al pedido de contribución y reuniones
de consulta cerradas que faciliten los contactos entre los
actores clave de la interface entre investigación y política.
El Foro Internacional se propone
reconstruir el vínculo entre la investigación en ciencias
sociales y la política social, especialmente gracias a la
difusión de sus resultados mediante numerosos soportes adaptados
a los diferentes usuarios, apoyando la constitución de redes
de actores pertinentes y por su propia continuidad. Los
retos planteados a la sociedad planetaria superan de lejos
los campos de las ciencias sociales, pero sin las ciencias
sociales no se podrá simplemente afrontar esos desafíos.
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Esta
primera reunion del foro se centrará en cuatros
temas clave:
1- las políticas sociales
2- la decentralizacion y la cuestion urbana
3- la dinamicas mundiales
4- los procesos de integracion regional
www.unesco.org/shs/ifsp
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