|
Renovar
los imaginarios
editorial deLaurence Tubiana, Directora
de la publicación, y Christina von Furstenberg,
Jefa de la Sección de Política y Cooperación en Ciencias Sociales,
UNESCO.
as
ciencias sociales -y la economía más que las otras- han sido las
ciencias de la modernidad, las revoluciones sociales, la planificación
y el desarrollo, distintivos del siglo XX. El comienzo del siglo
XXI, dubitativo frente a las revoluciones, ligado al mercado y
donde las redes parecen haber suplantado a los estados, se distancia
singularmente del proyecto de modernidad -en que el progreso pasaba
por soluciones universales-, que hasta entonces había dominado
los imaginarios.
En
este momento de indecisión, hay quienes cuestionan el aporte mismo
de las ciencias sociales, confundiendo -así nos parece- el instrumento
y su finalidad. El proyecto de las ciencias sociales, es decir,
la comprensión y el análisis de las sociedades humanas y de su
proceso de organización y cambio, no puede en ningún caso reducirse
al proyecto modernista. La precaución frente a un progreso lineal
o la reivindicación de soluciones menos universales no deslegitima
el estudio de los mecanismos en acción. Todo lo contrario.
Si
uno no limita el desarrollo a la agenda estrecha de la modernidad
universalista, se abren amplios campos de investigación y análisis
para una mejor comprensión de los procesos de cambio social, de
las preferencias colectivas y culturales, de los mecanismos de
elaboración de derechos, de legitimidad, de seguridad física y
económica, de participación en las decisiones, etc. Estos campos
no exigen menos sino más de las ciencias sociales: más interdisciplinariedad
y más investigación fundamental.
Por
consiguiente, la agenda del científico como la del político distan
mucho de estar vacías. Los objetivos reconocidos y repetidos de
desarrollo sostenible, de satisfacción de las necesidades humanas,
de lucha contra la pobreza, protección del medio ambiente y regulación
de los procesos de producción no pueden lograrse sin una mejor
comprensión de los mecanismos locales de apropiación de estas
consignas y de reflexiones perspicaces sobre el funcionamiento
del sistema internacional. Las cuestiones abiertas por la inestabilidad
de los estados, la globalización, el acceso a los conocimientos
y los recursos de los pueblos autóctonos, etc. son otros tantos
campos en que los políticos tienen poca distancia en lo que respecta
a las acciones que emprenden.
El
significado vuelve a ser importante. Y sólo las ciencias sociales
están en condiciones de desconstruir y estructurar los imaginarios
que precisa la acción política.
Este
número cuenta con el apoyo de laUnesco-Most y sera distribuido
colgendo el Foro Internacional sobre el Nexo entre la Ciencia
Social y la Política (IFSP) - 5/9 Septiembre 2005 - Buenos
Aires, Argentina
www.unesco.org/shs/ifsp
|